Construyendo un sueño III

Construyendo un sueño III

Han transcurrido tres meses en un suspiro. Intenso suspiro en el que hemos vivido mil experiencias, hemos abierto mil frentes y apenas hemos logrado cerrar alguno. Y seguimos construyendo un sueño, nuestro sueño.

Tras el análisis de las diferentes formas jurídicas optamos por la Comunidad de Bienes, ya que es una forma de rápida constitución y económica que se ajusta a nuestras necesidades actuales. Fue importante hacerlo con premura por que generamos gastos de los que podremos deducir el IVA.

Bien ¡otro paso dado! A partir de ahí hemos visto cómo la realidad se iba alejando de las expectativas, la planificación, los estudios realizados…

Algo que no imaginaba es la dificultad para acceder a semillas ecológicas de plantas autóctonas o no, que no pertenezcan a grandes casas comerciales. Y digo dificultad cuando podría decir imposibilidad. Casi todas las semillas que hemos adquirido son de estas grandes casas. Para la certificación ecológica no nos permiten utilizar material vegetal que no esté certificado y ¿quién tiene los certificados en su mayoría? ¡En efecto! Las grandes casas comerciales.

Nuestra idea era probar variedades locales, comprar semillas a pequeños productores, a personas que lleva toda la vida guardando semillas… Y apenas hemos podido hacerlo. Pero empezaremos a obtener nuestras propias semillas, poco a poco. A intercambiar con nuestros vecinos, hombres y mujeres que llevan toda la vida cultivando su propio huerto, que conocen mejor el significado y la implicación de la agricultura eco-lógica que cualquier administración, que cualquier gran casa comercial. Y lo conseguiremos, poquito a poco.

Respecto al retraso en la planificación, la tarea que más nos ha retrasado es la implantación de un invernadero que, tras mucho pensar, tras diseñar uno nosotros mismos, tras recorrer parte de la geografía española buscando alguno de segunda mano, encontramos que la mejor opción era esta última. Pero lo encontramos a 400 km de casa, con lo que hemos tenido que asumir unos gastos con los que no contábamos (pensiones y comidas para su desmontaje, transporte, almacenamiento y montaje) como en tantas otras ocasiones.

A día de hoy no hemos terminado de montarlo, aunque ya sólo falta poner el plástico. Ha sido toda una aventura enfrentarnos a una estructura de esas dimensiones (600 m2) sin haber montado (ni desmontado) jamás algo similar. Como anécdota del proceso destaco la pregunta de un amigo: “Pero… ¿en la carrera no hacíais prácticas?”

El clima de este año nos está jugando una mala pasada. No hemos podido trabajar muchos días, o lo hemos hecho en las peores condiciones, las plantas crecen más lentamente… Aunque no todo es tan malo como parece, si miramos el lado positivo, ¡nos queda tanto por hacer! Aun no tenemos asesoría, el plan de económico está por terminar, la web está en proceso, el packaging sin encargar… Estamos en ello, estamos en todo, pero lo principal es terminar el invernadero y mimar a nuestras plantas. Al resto llegaremos como podamos pero, seguro, llegaremos.

Y, mientras, ver crecer a nuestras plantas, las que nosotros hemos sembrado con tanto cariño, es una maravilla. Son ya parte de nosotros, nuestra primera cosecha, ¡sin apenas fallos! A punto estuvo de haber lágrimas de alegría cuando las judías comenzaron a salir tan bonitas, doy fé.

Algo que en esa aventura me ha hecho y me hace sentir plena ha sido el apoyo y la ayuda de algunos amigos. Siempre he presumido de tener excelentes amigos pero, en este caso, tengo que gritarlo. De no haber sido por ellos, no lo habríamos conseguido y, desde aquí, les doy mis más sinceras GRACIAS por todo lo que han hecho: por los madrugones, por las siembras, por las llamadas, e-mails y mensajes en Facebook resolviendo dudas, por las visitas, por perdernos para recoger las plantas de tomate, por el apoyo moral, por las mañanas de resaca que no fallaron… Es un auténtico orgullo teneros a nuestro lado.

Y gracias de nuevo a todos los que me leéis, a los que habéis escrito, a los que estáis ahí pensando si iniciar una aventura como esta… Si necesitáis consejo no dudéis en escribirme porque, si puedo, os ayudaré sin dudarlo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *